Carta abierta de Fernanda Tapia a Paola Rojas

Carta a Paola

Porque te quiero, te admiro y te respeto …te escribo esta carta mi Paola.

Hermana, amiga, compañera. Ni siquiera puedo llamarte “colega” porque yo sólo soy “locutora” y tú tienes infinitos estudios, sabes muchos idiomas, has vivido y trabajado en tantos países ganándote el pan y aprendiendo su cultura. Sin embargo no sólo te admiro por tus logros laborales o académicas, ésos implican que has aprovechado tu inteligencia y que has sido perseverante para adquirir los conocimientos que en mayor o menor cantidad ha desarrollado el ser humano a la fecha. Hoy quiero exaltar la resiliencia que esta sociedad machista, ojeta, gandalla… sociedad caníbal que se auto-devora, nos obliga a desarrollar a todas las personas que pertenecemos a algún grupo en desventaja: individuos con discapacidad, niñez, vejez, indígenas, piel morena, tallas extra, baja estatura, comunidad LGBT, pero sobre todo y porque de ahí emanan el resto… MUJERES. Oh sí. Mujeres que tenemos pasmados a los compañeros a quienes prácticamente nadie o ningún material, les ha explicado que no importa si ya no cumplen con el MANDATO social y los estereotipos del pasado. Que no dejarán de ser hombres y se les seguirá “parando”, sobre todo para “afirmar su valía, ante otros hombres”. Muchos de ellos prefieren no “ejercer” y hasta culpar a la misma mujer de su “bajo o nulo desempeño” frente a la pareja, siendo ésta la principal “prueba de masculinidad” que les exigen los “abusos y costumbres” de esta sociedad nuestra. Tan asombrados y confundidos están, que necesitan “usar, desechar y hasta matar” a “esas” que habiendole servido al varón y al sistema, al no ser más requerida como incubadora (sagrada pero incubadora), y para atender todas las nececidades de EL (incluídas la gestación y el nacimiento), convirtiéndose en the Nigger of the World, como dijera Yoko Ono en la voz de Lennon, quien tuvo la inteligencia de dejarse cultivar por UNA GRAN MUJER. Satanizada cual la Malinche, Nahui Ollin, Rivas Mercado, Claudell y tantas más. Satanizada como ahora te ha tocado a ti estar en el cadalzo público. Donde ni hombres, ni mujeres (porque también hemos crecido machistas y poco sororas) no dudarán en arrojar la primera piedra. Tradición más que milenaria, porque allá en Mesopotamia, ya ejecutaban a las mujeres víctimas de violación. Haciéndoles saber que eran las culpables… SOLO por el hecho de tener genitales femeninos. Por ser la perdición de una bestia salvaje que no puede, debe ni QUIERE controlar sus cada vez mas escazos instintos sexuales (exprimido como está al igual que nosotras, en la maquinaria económica mundial). Eso sucede una y otra vez con nosotras. Al ser golpeadas, abusadas, violadas o asesinadas… se nos exige aceptar NUESTRA culpabilidad. No se requieren más factores que el hecho de ser MUJER, o aparentarlo. En tu caso, la mayoría de las agresiones han recaído en tu persona y no en aquel que cometió la falta. Falta no por haber sexteado (que es derecho de cualquiera, aunque en Puebla castiguen al modelo de la foto), “falta” al no haber tenido el cuidado de protegerse a él y los suyos, cubrir sus huellas y haber quedado expuesto al morbo del público. Si ese material era “entre ustedes” o la persona destinataria era otra, ESO… es entre ustedes. Si llevan una relación abierta o se rompió algún acuerdo implícito o escrito, ESO es cosa de USTEDES. Lo que sí es de interés público y que merece un manotazo de mi parte, es la réplica al infinito de ese video y SOBRE TODO, las agresiones de las que te han hecho blanco. Desde el supuesto de género y mandato social, el varón es aplaudido por sus atributos físicos y su capacidad para seducir y espacir su semilla. Ese mismo reglamento del “imaginario colectivo” dicta que la mujer que es “bendecida” por el varón al lograr ser LA elegida del macho alfa. Es decir cumplió con todo lo que de ella se esperaba: ser hermosa, suave, frágil, obsequiosa, trabajadora, comprensiva, buena madre, buena esposa, adorable… en fin y que su premio son los halagos y las dotes del marido. A veces en físico… a veces en cash. Y claro… en este trance, él… quien goza de la complicidad de sus congéneres, recibe el chacoteo público que NO lo castiga sino exhalta en cuanto varón lo que se espera de él. Y tú en cuanto mujer, debes soportar la burla y el escarnio. Porque se te tacha de sucia (el sexo en la mujer es inversamente cligicado que en el hombre) por haber compartido la cama del “dotado”. Como sea, en este tipo de sociedad, el jodido se jode más. Incluso esta expresión es genital y machista. Yo hoy me hermano contigo y si no puedo bajarte del escenario digital de escarnio, pidiendo que cese la mofa, me subo a él contigo. A mi la vergüenza púvica y pública se me escaparon hace mucho. Te AMO hermana, y te admiro. Ahora… todavía más.

Fernanda Tapia en nombre de muchas mujeres más que pensamos y sentimos lo mismo.

PD Y si USTED no quiere leer este rollazo, En pocas palabras quiere decir : No hagas a otros lo que no quieras para ti y YA DEJEN DE ESTAR MAMANDO.

Fuente: Galgodromo