Sin inteligencia no hay nación

Por: Luis Leal / Politólogo

Falta poco tiempo para que Andrés Manuel López Obrador tome control de las riendas de nuestro país, y una de las propuestas que ha sido debatida ampliamente, es la desaparición del Centro de Investigación y Seguridad Nacional. El argumento del equipo del presidente electo para desaparecer esta institución de seguridad es el de que en realidad esta organización fungía como centro de espionaje político. Sin embargo, lo que al parecer no comprenden en el equipo de seguridad del presidente electo, es que desaparecer esta agencia y transferirla a la nueva Secretaria de Seguridad Publica puede dañar gravemente la seguridad nacional y la gobernabilidad de nuestro país.

Los sistemas de inteligencia fungen como la primera barrera de seguridad tanto nacional como publica, todos los países cuentan con sistemas de inteligencia, los sistemas inteligencia son esenciales para preservar a viabilidad y gobernanza de un Estado. También fungen como sistemas de alerta temprana e incluso se les puede dotar de capacidades operativas para difuminar e extinguir riesgos a nivel internacional, nacional o regional que pongan en riesgo la viabilidad de los Estados.

El CISEN a pesar de haber sido utilizada como herramienta de uso político e incluso como botín político de los presidentes en turno, cuenta con el personal y las herramientas necesarias para su función primordial, el asegurarse que México cuente con información para preservar la seguridad nacional y los intereses de nuestra nación.

Desaparecerla seria un error para la viabilidad de nuestro país, también es un error movilizar esta institución bajo el mando de la próxima Secretaria de Seguridad Pública. El primer error, se basa en que el CISEN es la única agencia civil en donde se recolecta información para la seguridad nacional, a pesar de que la SEMAR y SEDENA cuentan con sus propias secciones de inteligencia, una agencia civil de inteligencia es necesaria para comprender los elementos que amenazan a la seguridad nacional desde un ámbito no militar. Agencias como la CIA, el MOSSAD, DGSI en Francia, son agencias de inteligencia civiles que se encuentran bajo un mando civil para preservar la seguridad de sus naciones. Depender solamente de la inteligencia militar para a seguridad nacional no es recomendable, el punto de vista militar es bueno, cuando se tienen amenazas que requieran el uso de fuerza militar. Sin embargo, las amenazas a nuestra nación inmediatas son civiles. A menos que consideremos a las organizaciones del Crimen Organizado como amenazas terroristas, lo cual requiere que el Estado se avoque totalmente a la eliminación de estos grupos.

Mover este servicio de inteligencia a la próxima Secretaria de Seguridad Publica también es un error, primordialmente porque a futura SSP es la encargada de la seguridad pública, ósea combatir los delitos. La futura SSP ya cuenta con sistemas de inteligencia, enfocadas en el ámbito de la seguridad pública, tanto la Policía Federal como la Gendarmería cuentan con sus propios sistemas de recolección de inteligencia para a seguridad pública.  Y si también añadimos el sistema de inteligencia con el que cuenta la Procuraduría General de la República, y las 32 direcciones de inteligencia de cada una de las Secretarias de Seguridad Publicas de los Estados. Se puede decir que cuentan con un amplio panorama de su ámbito. Es importante mencionar que Seguridad Nacional no es lo mismo que Seguridad Publica. Uno se enfoca en la viabilidad y paz del Estado, y el otro se enfoca a la reducción de los índices criminales y mantener el orden público.

¿Qué se puede hacer con el CISEN? Primero que nada, no se puede desaparecer, desaparecerlo implica desmantelar la capacidad del gobierno civil de recopilar información sobre los riesgos políticos, económicos, sociales e incluso de exterior que enfrenta nuestra nación.

Lo que necesita el CISEN y básicamente todo el aparato de inteligencia civil de nuestra nación, es una reforma a fondo. Y a fondo me refiero a que el aparato de inteligencia civil deje de ser un botín político. Se debe de institucionalizar un servicio de carrera en los órganos de inteligencia de nuestra nación, En Estados Unidos, la mayor parte de los directores de las agencias civiles de inteligencia han sido activos de estas, desafortunadamente en nuestro país, no sucede. Son personas externas que o no cuentan con el perfil o es su botín político. Debe de legislarse para que esto no suceda con un elemento tan importante para nuestra seguridad nacional. Nuestro órgano de inteligencia debe empezar a ser un ente independiente, que informe y sea regulado, tanto por presidencia como por el aparato legislativo.

Reformar nuestros aparatos de inteligencia también significa que se le doten de recursos legales y materiales para que puedan hacer su labor, tanto a nivel nacional como a nivel exterior, en este sexenio será importante considerar la creación de un área específica que recolecte información en el exterior, hoy en día, la información del exterior es recolectada por medio de Open Source Intelligence, Embajadas y por medio de colaboración con agencias de inteligencia de otros países.

Finalmente, nuestro país vive un periodo de violencia que amenaza el Estado de Derecho y la viabilidad de Estado Mexicano, tanto agencias de inteligencia criminal como las agencias civiles de inteligencia para la seguridad nacional deben de ser robustecidas con mayores recursos tanto materiales como humanos reforzar la presencia del Estado Mexicano tanto a nivel nacional como a nivel internacional y de esta forma asegurar la viabilidad de nuestro país.