La salud en México ¿gratuita y de calidad?

Por: Elsa Gutiérrez

En los últimos años el sistema de salud en México ha evolucionado ante la idea de que toda la población cuente con acceso a salud gratuita. El programa del seguro popular se creó justamente para que todas las personas que no estaban afiliadas a servicios como el IMSSS o el ISSTEP.

Es posible decir que en números la carecía de acceso a los servicios de salud aumentó; sin embargo, varios estudios han demostrado que los mexicanos siguen gastando grandes cantidades de dinero en el sector de la salud debido, principalmente, a que los servicios de salud pública usualmente no cuentan con los medicamentos o las herramientas para realizar estudios o procedimientos, por lo que las personas terminan buscando atención privada.

Es necesario tomar en cuenta que uno de los principales problemas en la creación de políticas públicas en el país a lo largo de la historia ha sido el poco énfasis que se ha hecho en los mecanismos de evaluación. En el ámbito de la salud este problema se puede ver de una manera mucho más clara, la falta de calidad en los hospitales es evidente para todas las personas que se ven en la necesidad de buscar atención medica.

En los periódicos notas de negligencia médica que han costado vidas, problemas graves de falta de camas para atender urgencias, de mujeres que han dado a luz en salas de espera, de niños que se ven afectados de por vida debido a errores evitables que se pierden en un sistema de salud ineficiente. Tan solo en el ramo de la violencia obstétrica la CNDH recibió en 2014 2,214 quejas relacionadas con la atención brindada en hospitales públicos.

Al estudiar a fondo los reglamentos internos de los hospitales pertenecientes al seguro popular es posible notar que, al igual que muchas políticas y leyes en este país, su planeación está llena de buenas intenciones; lamentablemente, los mismos reglamentos y manuales de procedimientos carecen de las especificaciones necesarias para implementar las revisiones de calidad necesarias.

Por ello, como ciudadanos debemos poner especial atención en informarnos sobre nuestros derechos y sobre los diferentes mecanismos que existen para hacerlos valer.

Sé que en los momentos en los que necesitamos hacer uso de los servicios de salud es justamente cuando menos podemos darnos el tiempo de leer manuales y reglamentos y que, en muchas ocasiones lidiar con el personal del hospital resulta complicado.

A continuación incluyo un pequeño manual de la mejor forma para interponer una queja ante el sistema de evaluación del Seguro Popular.

Recordemos que las quejas se pueden interponer por diferentes motivos como: falta de medicamento, tiempo de espera demasiado prolongados, atención poco profesional por parte del personal, discriminación, etc.

1. En el estado de Puebla cada hospital y clínica tiene varios “Teléfonos rojos”, busca el más cercano al área a la que te están atendiendo. Están señalados y contienen un número al que debes comunicarte.
2. Ten a la mano la información del paciente que está siendo atendido (Nombre completo, edad, numero de póliza y un número de teléfono)
3. Identifícate como familiar y menciona tu nombre completo.
4. Explica con detalles la situación. De preferencia mantén un registro de los doctores que te han atendido y el personal a cargo del paciente.
5. Una vez que has terminado de dar la información pide que te den tu número de folio y anótalo en un lugar seguro. Es tu forma de mantener un rastreo de tu queja.
6. Tienes derecho de recibir una respuesta a tu queja antes de que pase un mes. Es probable que un gestor se acerque a ti.