La defensa de las tierras

Por: Elsa Gutiérrez

En México se ha hablado mucho de la defensa del territorio desde incluso antes de la época de la revolución. En la actualidad este tema ha pasado a tener cada vez menor protagonismo en las noticias del país; sin embargo, sigue tan vivo como a lo largo de la historia. Las empresas multinacionales representan un peligro real para las comunidades indígenas que luchan día con día por mantener sus tierras fuera del poder de estas empresas que no solo se apoderan de grandes extensiones territoriales a precios mucho menores a los justos, sino que también se encargan de contaminar y de arruinar la diversidad de nuestro país.

Las comunidades indígenas en todo el país se han encargado durante un largo de tiempo de cosechar una conexión con la naturaleza que difícilmente puede ser adquirida en las en el entorno urbano y que les ha permitido, en muchos casos, mantener una forma de vida mucho más sustentable que la de la mayoría de las personas que viven lejos del campo. Lamentablemente, la llamada modernización ha llevado a grandes grupos de personas a ser desplazados, se les han quitado grandes extensiones de tierra. El problema es basto y no puede ser explicado por una causa en específico; sin embargo, la expansión de las ciudades, los descubrimientos de yacimientos de petróleo, la llegada al país de empresas dedicadas a la explotación de minas de cielo abierto e incluso la poca importancia que se le ha dado a la agricultura en los últimos años han propiciado no solo que las comunidades pierdan control de sus tierras sino también una gran cantidad de migración a la ciudad por falta de recursos.

Todos hablamos de lo rico que es México en recursos naturales y en biodiversidad pero pocas veces nos ponemos a pensar en qué estamos haciendo para proteger todo lo que tenemos. Existen en nuestro país claros ejemplos de gente que está luchando por conservar os territorios y defenderse de la entrada de compañías multinacionales. Uno de los mejores ejemplos de esto es Cuetzalan; en este municipio los ciudadanos se organizaron para crear un “Ordenamiento territorial” documento que asegura que las tierras se utilizarán de una manera sustentable, al mismo tiempo impide la entrada de empresas ajenas a la comunidad. Así como este caso hay muchas iniciativas que buscan crear ordenamientos territoriales en las comunidades indígenas de todo el país.

De la misma manera hay varias organizaciones que están trabajando con comunidades para crear centros ecoturísticos que permitan la creación de empleos al mismo tiempo que impulsan el turismo y que se encargan de preservar la cultura y los recursos naturales.

Es momento de comenzar a notar todas las luchas que se llevan a cabo en nuestro país. Aún hay muchas cosas que necesitan de la participación de los ciudadanos. Tengo que aceptar que aun estoy en proceso de aprender sobre la lucha por la defensa de las tierras pero si hay algo que puedo decir es que estoy llena de admiración hacia esas personas que están dedicando sus vidas a defender los recursos, a mejorar la calidad de vida de las comunidades de todo el país y que se están formando para crear nuevos proyectos que terminarán por beneficiar no solo a sus comunidades sino a todo el país.

Con esta columna mi intención es comenzar una serie de mini reportajes que se encarguen de visibilizar las diferentes luchas que se han ganado o que se están librando en materia de defensa del territorio y de lucha por los derechos indígenas. Espero ser capaz de representar la importancia de estos temas y traer a la luz un tema que hemos dejado en el olvido.