En México nos siguen matando

El tema de los feminicidios en cobró importancia internacional en los años 90´s debido a la gran cantidad de mujeres desaparecidas y asesinadas en Ciudad Juárez, Chihuahua. La resonancia en la agenda internacional de este caso permitió que se tipificara el delito de feminicidio en la mayoría de los estados de la república; paradójicamente, Chihuahua no ha tomado la decisión de hacer este cambio en su sistema de justicia.

Hoy en día el panorama para las mujeres es uno difícil, aunado a los grandes niveles de discriminación y desigualdad que se viven día con día, en México se registran (de manera oficial) un promedio de dos feminicidios al día; a diferencia de esta cifra, ciertas organizaciones no gubernamentales, entre ellas ONU Mujeres, tienen registros de incluso 7 feminicidios en promedio por día. Para usar datos oficiales se tienen registrados 402 feminicidios en los primeros 6 meses del año, aunque es posible encontrar bases de datos que reportan números dos veces más altos que los reportes oficiales.

El problema de las cifras va mucho más allá que sólo presentar números que no se vean “tan mal” ante la prensa y los turistas; implica la incapacidad (por no decir desinterés) de las autoridades para solucionar un problema que es de vital importancia en materia de seguridad. Necesitamos leyes claras que den prioridad a casos de posibles feminicidios, necesitamos policías y oficiales ministeriales entrenados para saber tipificar los delitos; sobre todo necesitamos un sistema de justicia que se ponga de lado de las victimas.

Uno de los mayores problemas que enfrenta México son los altos niveles de impunidad y en el caso de la violencia contra las mujeres este problema es aún más evidente. Uno de los principales problemas a los que se enfrenta una persona que va a denunciar violencia de género es la estigmatización y la revictimización por parte de aquellas personas cuya principal labor debería ser vigilar el bienestar de toda la población. Más de una vez nos hemos encontrado con casos en los que ante un feminicidio se culpa más a la víctima que a asesino, vivimos en una cultura que justifica los asesinatos basados en estereotipos de género. Hemos culpado a la “irresponsabilidad” de las mujeres ante panoramas en los que el principal culpable es la inseguridad en la que vivimos y los altos números de violencia que se viven en este país.

En México a las mujeres no solo se les paga menos que a los hombres, se les ponen más obstáculos al momento de escalar en el sector laboral, se les acosa por las calles, se les maltrata durante el embarazo y el parto en los hospitales públicos y se les mata en las calles sin importad la hora del día, su edad o su status social. Lamentablemente podemos decir que si en algo no discriminamos es en el continuo maltrato hacia el sexo femenino.

Elsa Maile Landa