La Unión Latinoamericana, por Luis Leal

Hace unas cuantas semanas me encontraba leyendo un magnifico artículo de opinión de la serie ‘Op-Eds From the Future’ del New York Times, donde diversos escritores, científicos y líderes de opinión realizan un ejercicio donde se imaginan como puede ser el futuro. El artículo en cuestión: “The United States Should Welcome a Strong, United Latin America” de la Dra. Malka Older retrata una supuesta confrontación diplomática y molestia por parte del gobierno estadounidense ante una eventual unión económica, política y migratoria de los Estados latinoamericanos al estilo Unión Europea, esta lectura que he recomendado muchas veces puede retratar un proceso que puede avizorarse en un futuro no tan lejano que tendría beneficios para la población latinoamericana en términos sociales, económicos y políticos que pueden promover un desarrollo sustentable e inclusivo para todos los países de la región.

En términos prácticos vivimos tiempos de incertidumbre y reacomodo global entre las naciones aunado por la Crisis Financiera Global del 2008, a partir de esta crisis vimos el surgimiento de China como un poderoso actor global con la capacidad económica, y militar para hacerle frente a Estados Unidos en la disputa por ser la hegemonía global, mientras Estados Unidos bajo el yugo de Donald Trump ha visto disminuida su capacidad política y militar de actuar en cualquier región del mundo. Si a esto le añadimos los delirios imperialistas rusos que están destinados al fracaso y ante una cohesión mayor dentro de los Estados Europeos después del Brexit, se avizoran una serie de posibles escenarios de pugna entre las naciones mas poderosas por el control de recursos e influencia en las diferentes regiones del mundo. O, también podría ser la era de la regionalización de las naciones, si, estilo Unión Europea. En todo caso, en este ultimo escenario solamente los Estados Europeos llevan la ventaja, si nos remontamos a los antecedentes inmediatos, en el G-20 aparte de participar como naciones individuales, existe un puesto para los enviados de la Unión Europea, que en su totalidad como un conjunto de naciones representan a 513 millones de europeos, y un Producto Interno Bruto solamente superado por el de Estados Unidos. Mientras que política e ideológicamente han adoptado en su mayoría un sistema parlamentario democrático donde predomina primordialmente gobiernos de centro un poquito para la izquierda donde se ensalza y se privilegia el estado de bienestar de la población.

Latinoamérica puede aspirar a crear un sistema parecido, tenemos una historia común plagada de colonialismo y en conjunto compartimos valores y el lenguaje latino que predomina en nuestra región nos posicionan con una ventaja primordial sobre otras regiones. Esto evidentemente no puede hacerse de la noche a la mañana, la Unión Europea es un proyecto que lleva más de 50 años en proceso y no han logrado acoplarse y unirse de manera uniforme. Latinoamérica ya ha tenido procesos de integración regional que han fracasado desafortunadamente por una serie de cuestiones ideológicas que finalmente parecen alinearse en la región. Con proyectos fallidos como el Mercosur o la Organización de Estados Americanos donde predominaban las pugnas ideológicas, parece ser que los astros de la fortuna se empiezan alinear políticamente que permitirían una mayor unión entre los pueblos de América Latina con el retorno de Lula Da Silva a la escena política de Brasil y la creación del llamado ‘Grupo Puebla’ que alberga intelectuales tanto de la derecha como de la izquierda ideológica puede empezarse un proyecto de gran magnitud como el que estoy hablando. Tenemos la fortuna de que las naciones latinoamericanas han visto pocos conflictos dentro de los confines territoriales que hayan llevado a la violencia o hacia una guerra que haya propiciado resentimientos entre las poblaciones. Por lo que es factible moverse hacia una mayor integración regional.

Finalmente, Latinoamérica es una región rica en recursos naturales y en mano de obra, una mayor integración económica que involucre el libre transito de bienes y de personas permitiría una cohesión natural que desarrollaría de manera inédita el crecimiento económico de la región y por ende una mayor estabilidad política donde la democracia seria un valor para los ciudadanos. Seria complicado concentrar a los lideres latinoamericanos para realizar este tipo de acuerdos ante el resurgimiento de los nacionalismos. Sin embargo, la tendencia actual de las naciones se enfoca primordialmente en la concentración de poderes a nivel regional. La caída de hegemonía estadounidense y el surgimiento de China como potencia global obligan a los estados a asociarse regionalmente para defender sus sistemas políticos y su estilo de vida. China y Estados Unidos por su capacidad económica y militar pueden ser considerados ya de por si como regiones. Es por ello por lo que el presidente de Francia ha llamado a sus pares europeos para dejar de considerar a la OTAN como el principal mecanismo de defensa de la región. Tal vez sea el momento en que Latinoamérica empecemos a avizorar una visión en común de lo que queremos para nuestros países con aspectos solidarios entre nuestros países.