Aún hay tiempo para enfrentar el Cambio Climático, por Luis Leal

El viernes 20 de septiembre de 2019 mediante una serie de protestas en las principales ciudades del mundo cientos de miles de personas marcharon para exigirle a los políticos y líderes gubernamentales acciones más concretas para detener el cambio climático.

Han surgido una serie de liderazgos entre los jóvenes donde destaca Greta Thunberg, joven sueca que ha impactado con sus discursos puntuales y sin tapujos en contra de la lentitud e inacción de los funcionarios gubernamentales ante la emergencia climática.

Sin embargo, esa misma semana salió a la luz un estudio realizado en territorio norteamericano sobre el estado de la fauna aviaria, entre los principales hallazgos uno destaco: la muerte de 3 mil millones de estas aves autóctonas de la región en los últimos 50 años, la principal causa: las actividades humanas.

En términos prácticos, 1 de cada 4 aves ha perecido a causa de las acciones humanas, en términos porcentuales, la población aviaria se ha reducido 29% tan solo en la región norteamericana. A esto podemos sumarle la advertencia realizada el pasado junio por un grupo de científicos donde destacan que el ritmo de extinción de la flora global es 500 veces más rápido que el de la fauna.

Un reporte liberado por el órgano intergubernamental para el estudio de los ecosistemas de la Organización de las Naciones Unidas ha advertido que entre 500,000 y un millón de especies enfrentan la extinción inminente dentro de las próximas décadas.

El impacto de la extinción de una especie altera de manera grave su respectivo ecosistema consecuentemente esto afecta la resiliencia natural que cada uno tiene para absorber el impacto humano.

Sí a esto le sumamos las actividades humanas que tienen un efecto directo dentro de los ecosistemas y de los sistemas planetarios como lo es la deforestación (si, aquí me refiero a los incendios de las amazonas), y el incremento de CO2 en la atmosfera (causante de los incendios en el ártico) los cuales son lo parte de una constelación de problemas que hemos creado y nos están causando daño.

Los datos que he dado son solamente una muestra representativa de los cientos (otras personas argumentan miles) de obstáculos, problemas, desafíos que hemos creado para nosotros mismos y para el planeta. Es difícil una solución que nos permita mantener nuestro ritmo de consumo y de vida a largo plazo.

Desafortunadamente, la polarización política global aunada a la propagación del miedo irracional que nos ha hecho caer en tribalismos y consecuentemente en una nueva Era de nacionalismos irracionales que han dañado gravemente la cohesión de las sociedades y ha enfrentado a unos con otros solamente son un presagio de nuestro mayor desafío porvenir.

Como lo han documentado y previsto varios documentos de Naciones Unidas y demás organizaciones internacionales; el cambio climático afectara a todos los países.

Desde islas que son engullidas por el mar, hasta la migración forzada de manera masiva por desastres naturales como lo son sequias, huracanes y demás eventos naturales que son potenciados por el Cambio Climático crean otra estela de problemas que debemos de enfrentar relacionadas directamente con la población humana.

Finalmente, contestando mi pregunta desde mi cosmovisión. Resulta difícil realizar un plan de acción que permita la realización de un esfuerzo titánico para frenar el Cambio Climático, acorde con el lenguaje de varios reportes y documentos que han cambiado totalmente la narrativa pasando del ‘frenar’ al ‘amortiguar’, siendo el verbo ‘adaptar’ como el que predomina hoy en día en la literatura relacionada con este fenómeno.

El Cambio Climático ya no puede frenarse, ni amortiguarse. Por hoy debemos de encontrar la manera de adaptarnos a él. A esto le añadimos la conjetura política a nivel global en la que se han enfrascado en los países con la capacidad de invertir recursos económicos y tecnológicos para mitigar los efectos de este fenómeno que resulta ser contraproducente y en cambio aumentan los efectos naturales de este fenómeno.

Personajes como Trump o López Obrador que más allá de la verdad imponen su visión sin tomar en cuenta los datos son un grave peligro para el planeta en materia ambiental. Mientras países como China se han posicionado y han mantenido la postura de defender la industrialización de sus economías a costa del planeta como consecuencia de una desigualdad económica industrial de la época colonial.

¿Es tarde? Probablemente, a pesar de los esfuerzos de la sociedad civil y de las miles de organizaciones que se dedican al tema, parece ser que las redes globales políticas y económicas han decido optar por la adaptación.